En la fotografía, la Corporación Municipal de 1920. De izquierda a derecha: Tomás Martín Gil, Heliodoro Castaño Sánchez, José Montejo Calvo, Ricardo Criado Montejo, Modesto Rodríguez (alcalde), Manuel Sánchez Lorenzo, Juan Ramos Cillero, Emilio García (secretario) y Ulpiano Carpio Méndez.

En enero de 1920, la Corporación Municipal recibe una comunicación del encargado del Telégrafo de La Fuente de San Esteban, mediante la cual se informa al Ayuntamiento de la concesión de un Centro Telefónico en dicha localidad. Esta circunstancia abría la posibilidad de establecer una subcentral telefónica en San Muñoz, iniciativa de indudable interés para el municipio.

En febrero de ese mismo año se inician las primeras gestiones. El Ayuntamiento dirige una solicitud al Director General de Comunicaciones, Correos y Telégrafos para obtener la concesión de una subcentral telefónica, ofreciendo para ello un local destinado a su instalación, una vivienda para el personal encargado del servicio y los postes necesarios para el tendido de la línea.

Sin embargo, las limitadas disponibilidades económicas del municipio obligan a aplazar temporalmente el proyecto. En aquellos momentos, el Ayuntamiento se hallaba comprometido con la construcción de las nuevas escuelas, una obra de considerable envergadura que absorbía buena parte de los escasos recursos disponibles.

La iniciativa no tarda, no obstante, en recuperar su impulso. En septiembre del mismo año llega al Ayuntamiento un escrito suscrito por la mayor parte de los contribuyentes y funcionarios de la localidad, quienes manifiestan su disposición a realizar una aportación económica destinada a sufragar los gastos de instalación. Gracias a esta muestra de compromiso colectivo, se reanudan las gestiones y se propone como sede de la futura subcentral la casa del farmacéutico, don Santiago Ramos Murias.

Una vez más, como tantas otras en los momentos de dificultad, la unión, el esfuerzo y la solidaridad de todo un pueblo hicieron posible alcanzar aquello que, poco tiempo antes, parecía inalcanzable: la llegada del teléfono a San Muñoz.