Finalizados los actos oficiales de inauguración, un representante de la Compañía Telefónica, probablemente el jefe de Construcciones, se personó en la botica, lugar donde había quedado instalada la nueva centralita, para hacer entrega de los despachos correspondientes y proceder a su puesta en funcionamiento.

En esta fotografía podemos identificar, de izquierda a derecha, al representante de Telefónica, a doña Filomena Ramos, encargada de la centralita, que viste la característica bata que la compañía proporcionaba a las telefonistas; a su lado, su madre, doña Hortensia Jiménez, y la hermana de esta, doña Manuela Jiménez. A la derecha de la imagen aparece el farmacéutico don Santiago Ramos Murias, en cuya botica se instaló la centralita.